¿Que es Ethereum?

Ethereum (ETH) es una plataforma de cómputo distribuido alojada en una super maquina virtual (virtual machine) que pretende establecer un internet descentralizado (Web 3.0), con el objeto de crear un espacio en la red que no esté vigilado, regulado o controlado por ningún gobierno o institución. Ethereum busca ser el nuevo internet. Para lograr este objetivo, la tecnología de Ethereum está basada en tecnología de cadena de bloques, con sus propias variantes que le permiten ejecutar “contratos inteligentes” y desarrollar aplicaciones en la supercomputadora de Ethereum. Ethereum opera de forma descentralizada a través de esta supercomputadora, denominada “Ethereum Virtual Machine” (EVM) en inglés.

Para atraer usuarios, necesarios para operar y expandir la red, Ethereum incentiva a los usuarios de su red proporcionándoles “Ether”, que es la moneda o divisa digital que se utiliza para enviar y recibir transacciones de datos dentro de la red Ethereum y para ejecutar los programas y contratos de la EVM. El Ether es minable, con un proceso y algoritmo similar al de Bitcoin, aunque sus desarrolladores proyectan cambiar el algoritmo de consenso, para pasar de prueba de trabajo a prueba de participación, eliminando la necesidad de minar estas monedas.

El Ether se puede adquirir en distintos mercados de monedas digitales. Aunque el Ether tiene un uso aplicable para la red Ethereum, su circulación ha servido más como un objeto de especulación, en lugar de adquirirse por quienes tienen interés o desarrollos en la red Ethereum, pues los desarrolladores de apps o páginas web descentralizadas en la red de Ethereum requieren de Ether para poder ejecutar sus programas y aplicaciones. Esto genera una demanda concreta y determinable, algo que Bitcoin, por ejemplo, no tiene. La ejecución de procesos en la EVM requieren de Ether para ejecutarse. Ether es el combustible de la red Ethereum y de la EVM.

Esta situación marca la diferencia entre Ether y otras monedas digitales. Bitcoin, por ejemplo, está diseñada para servir como dinero o como divisa, incluso muchos estudios concluyen que Bitcoin es la versión digital del oro. Ether, por otra parte, está diseñada para ser el combustible del nuevo internet, que es necesario para poder mantener la estructura descentralizada de esta nueva red, por lo que se puede decir que Ether es como el petróleo del nuevo internet que pretende crear Ethereum. Por otro lado, el número de Bitcoins está limitada, por diseño, para producir un total de 22,000,000,000, número que se espera alcanzar en el año 2110. Ethereum, por el contrario, no tiene límite de producción por ahora. Es posible que la producción se limite una vez que Ether migre de algoritmo de consenso, pero esto aún no ha sido definido por los desarrolladores. En Ethereum, existe un concepto conocido como “Gas”, que equivale a una cantidad determinada de Ether que se utiliza para alimentar la ejecución de una transacción de datos dentro de la red. Al igual que Bitcoin, comprar Ether es como comprar parte de la tecnología que lo respalda. Sin Ether, la red Ethereum no puede funcionar.

Ethereum fue desarrollada por Vitalik Buterin, un programador ruso de 23 años. Vitalik es co-fundador de “Bitcoin Magazine” y de Ethereum, una organización sin fines de lucro. En el año 2012, ganó el bronce en la olimpiada internacional de Informática. En la escuela era conocido por su habilidad de sumar y multiplicar números de 3 dígitos mentalmente, utilizando el doble de la velocidad promedio para resolver este tipo de operaciones.

Los cuatro miembros originales del equipo Ethereum fueron Vitalik Buterin, Mihai Alisie, Anthony Di Iorio y Charles Hoskinson. El desarrollo formal del proyecto de software Ethereum comenzó a principios de 2014 a través de una empresa suiza, Ethereum Switzerland GmbH (EthSuisse). Posteriormente, se creó una fundación suiza sin fines de lucro, la Ethereum Foundation (Stiftung Ethereum). El desarrollo fue financiado por medio de una campaña de “crowdfunding” en internet, durante Julio-Agosto de 2014, en donde los participantes compraron los primero Ethers con Bitcoins. A pesar de las aclamaciones anticipadas de las innovaciones técnicas de Ethereum, también se plantearon preguntas sobre su seguridad y escalabilidad

En 2016, una organización autónoma descentralizada denominada “The DAO”, respaldada en un conjunto de contratos inteligentes desarrollados en la plataforma de Ethereum, recaudó un récord de $150 millones de dólares en su crowdfunding para financiar el proyecto. El DAO fue víctima de un hack en Junio de ese año, en el cual $50 millones de dólares en Ether fueron robados por una entidad anónima. El evento desencadenó un debate en la comunidad criptográfica sobre si Ethereum debería realizar una bifurcación (hard fork) contenciosa para reapropiarse de los fondos robados. Como resultado de la disputa, la red se dividió en dos, Ethereum (el tema de este artículo) y Ethereum Classic.

En Marzo de 2017, varias empresas de tecnología de cadena de bloques, grupos de investigación y empresas de la lista Fortune 500 anunciaron la creación de la Enterprise Ethereum Alliance (EEA), una organización sin fines de lucro con más de 116 miembros empresariales, incluyendo a ConsenSys, el grupo de Investigación de la Universidad de Cornell, el Instituto de Investigaciones de Toyota, Samsung SDS, Microsoft, Intel, JP Morgan, Merck KGaA, DTCC, Deloitte, Accenture, Banco Santander, BNY Mellon, ING y el Banco Nacional de Canadá. El propósito de la EEA es coordinar la ingeniería de una versión estandarizada de la plataforma en código abierto y una versión privada “permisible” de la cadena de bloques de Ethereum que pueda abordar los intereses comunes de las empresas en temas como banca, gestión, consultoría, automoción, farmacéutica, salud, tecnología, red móvil entretenimiento y otras industrias, mientras trabajan con desarrolladores del ecosistema Ethereum.

Por ahora el futuro de Ethereum se ve brillante, a pesar de sus contratiempos técnicos o devaluaciones en el mercado. El respaldo empresarial de EEA sin duda brinda un certeza para su desarrollo multidisciplinario, con la promesa de que esta tecnología sea llevada a gran escala para solucionar distintos problemas, más allá de las estructuras y operaciones financieras. Ethereum busca rediseñar el internet, y ese internet funciona con Ether. Una tecnología más joven que Bitcoin, aún tiene muchos desafíos que enfrentar, pero su aceptación ha sido sólida y contundente, y su desarrollo es prometedor y constante.

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